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Mata Mua, de Gaugin (islas Marquesas, 1.892)

Pinturas destacadas del Museo Thyssen de Madrid

Tiempo de lectura: 6 minutos

Aprovechando mi estancia reciente en Madrid, me acordé que tenía pendiente de ver el Museo Thyssen, que siempre he ido posponiendo por diversos motivos. Está en pleno centro de Madrid, muy cerca de la plaza de la Cibeles, y enfrente del parque del Retiro. El edificio es un palacio que cuenta con varias plantas, y una gran multitud de salas, llenos de cuadros de todo tipo, desde la época renacentista hasta llegar a las obras más vanguardistas actuales. Y con una exposición especial dedicada a Picasso.

Os voy a mostrar los cuadros que más me han llamado la atención, atendiendo a mis gustos personales, que nada tiene que ver con los de un experto. Yo tiendo más a las obras realistas, e impresionistas, que abstractas, las cuales no me dicen prácticamente nada.

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Pinturas Impresionistas

1º.- La pintura “Jardín domestico”, de Jam Hendrick (La Haya. 1.890)

La pintura "Jardín domestico", de Jam Hendrick (La Haya. 1.890)
1º.- La pintura “Jardín domestico”, de Jam Hendrick (La Haya. 1.890)

A este pintor le gustaba la naturaleza, y en este cuadro refleja los arboles en flor detrás de una tapia, en un jardín urbano de la Haya. El pensaba que cuando veía la naturaleza, le absorbía su belleza, le impresionaba, pintando lo que veía. Y así lo reflejaba en unos pocos trazos, llenos de colorido y luminosidad.

2º.- La quinta avenida de Nueva York, de Childe Hassam (1.891)

La quinta avenida de Nueva York, de Childe Hassam (1.891)
La quinta avenida de Nueva York, de Childe Hassam (1.891)

Para mí es una pintura espectacular, de influencia francesa, ya que este artista estuvo viviendo en París durante un tiempo, y tiene parecido con otras obras de los bulevares parisinos. La obra refleja la avenida que estaba delante de su domicilio en Nueva York, llena de carruajes, arboles y personas en movimiento. La escena está envuelta en una delicada luz dorada, que complementa los verdes y azules metálicos. Todo ello con leves y ligeras pincelas que revelan el afán del pintor por la técnica del pastel del que era un maestro. Asimilando así la composición y el impresionismo de Monet, que tanto gustaba a los americanos de la época.

3º.- Mata Mua, de Gaugin (islas Marquesas, 1.892)

Mata Mua, de Gaugin (islas Marquesas, 1.892)
Calle de Sant Honoré, efecto lluvia, de Pissarro (1.897)

Este cuadro se pintó en Tahití en esa fecha, y recoge un paisaje con un árbol en primer plano, y dos mujeres maoríes sentadas tocando la flauta. También se puede ver la estatua de Hina, diosa de la luna. A Gauguin le encantaba la vida originaria en estado puro, quería recrear el pasado donde el hombre vivía en armonía con la naturaleza. Esta pintura recoge los vivos colores que quería representar en esa forma de entender el mundo, libre de la rutinaria vida diaria.

4º.- Calle de Sant Honoré, efecto lluvia, de Pissarro (1.897)

Calle de Sant Honoré, efecto lluvia, de Pissarro (1.897)

El cuadro lo pintó en directo Pissarro desde la ventana de su hotel en París en 1.897. Después de haber vivió durante mucho tiempo en el campo, se fue a vivir a la ciudad, concretamente Paris y Ruan, por motivos de salud. Y desde las vistas de su habitación, pintó este cuadro a primeras horas de la tarde, la calle por donde circulaban los coches de caballos y peatones después de la lluvia, observándose algunos peatones con el paraguas abierto. En este cuadro, lleno de colorido y reflejos, se recoge la técnica que utilizó para confeccionarlo, que se denomina puntillista, a base de pequeños toques de pincel.

5º.- Bailarina basculando, de Degas (1.877)

Bailarina basculando, de Degas (1.877)
Bailarina basculando, de Degas (1.877)

Este pintor es uno de mis favoritos, porque pintó como nadie a los artistas, bailarinas y cantantes que conoció en los café-conciertos, teatros y en la ópera de París. Tenía una habilidad especial para pintar a las bailarinas con trazos rápidos bajo la técnica del pastel. En este caso, se trata de un cuadro donde se ve el escenario desde lo alto, mostrando la bailarina en completo movimiento, con un colorido verdoso, rodeada de otras que se ven de color naranja.

Pinturas Realistas

1.- El violinista alegre con un vaso de vino, de Vam Honthorst (1.624)

El violinista alegre con un vaso de vino, de Vam Honthorst (1.624)
El violinista alegre con un vaso de vino, de Vam Honthorst (1.624)

En este cuadro se nota la influencia de la pintura italiana, especialmente de Caravaggio, ya que el autor estuvo un tiempo allí. La pintura recoge mucha luz, especialmente en el brazo y hombro desnudo y su rostro. Con contraluces en la mano abierta. Destaca su mirada expresiva y el colorido de la cara.

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2.- Sueño por el vuelo de una abeja, de Dalí (1.944)

Sueño por el vuelo de una abeja, de Dalí (1.944)
Sueño por el vuelo de una abeja, de Dalí (1.944)

En esta pintura aparece la mujer de Dalí levitando dormida sobre una roca en un paisaje marino. Debajo de su cuerpo desnudo aparecen dos gotas de agua y una granada sobre la que revolotea una abeja. El sueño de Gala se materializa en la parte superior de la obra por la explosión de otra granada de la que sale un pez, de cuya boca surgen dos tigres feroces y una bayoneta. Esta arma despertará a Gala de su dulce descanso. Este cuadro se pintó en EEUU en 1.944, y mostro un método de pintura denominado “paranoico-crítico” que defendía la multiplicidad de significados de las imágenes. Destaca lo bien realizada y realista de la pintura, teniendo en cuenta las pequeñas dimensiones del cuadro.

3.- Arlequin, de Picasso (1.923. París)

Arlequin, de Picasso (1.923. París)
Arlequin, de Picasso (1.923. París)

Aunque Picasso fue especialmente cubista en su forma pintar, este cuadro destaca por una experiencia más realista que adquirió en un viaje que realizó a Italia en 1.917, donde recibió la inspiración clásica de Rafael o Miguel Ángel. En esta pintura se pueden ver tres personajes del circo, el atuendo del acróbata, el sombrero de dos picos del Arlequín, y la máscara que cubre su propia cara, la de Picasso, pues se trata de un autorretrato.

4.-Habitación de hotel, de Hopper (1.931)

Habitación de hotel, de Hopper (1.931)
Habitación de hotel, de Hopper (1.931)

En la pintura se observa una muchacha que reposa al borde de la cama de un hotel. Es de noche y está cansada, se ha quitado el sombrero, la ropa y los zapatos. Y sin apenas fuerza, consulta el horario del tren que tendrá que tomar el día siguiente. La chica contrasta con la frialdad de la estancia, donde predominan las líneas netas y los colores brillantes, avivados por una fuerte luz cenital.

5.- Nodick´s, de Estes (1.970)

Nodick´s, de Estes (1.970)
Nodick´s, de Estes (1.970)

La obra recoge escenas de las calles de Nueva York, donde destaca por su realismo, claridad y orden. Hay una yuxtaposición de espacios exteriores e interiores. Se ven los escaparates de la tienda, las ventanas y los reflejos. Se puede ver a través de los cristales del escaparate. Estés, fue el artista principal del movimiento pictórico llamado foto realismo.

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