restaurante antique ubeda

Restaurante “Antique” en Ubeda

Restaurante “Antique” en Ubeda
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Era el día propicio para una celebración especial, algo fuera de lo normal desde el punto de vista gastronómico. Con la ilusión y la expectativa de una buena vianda, desvelé el destino el mismo día de San Valentín.

Menú “AMOR AMOR”  Celebrando San Valentín

Aprovechamos la reciente inauguración de la autovía Jaén-Úbeda para trasladarnos a esta maravillosa ciudad, reconocida por sus majestuosos edificios especialmente renacentistas, de influencias italianas y los numerosos palacios de los hidalgos de la época hasta el siglo XVIII.

El día fue especialmente lluvioso, así que después de dejar el vehículo en el parking de la plaza de Andalucía situado en el centro, tomamos la Calle Real hasta dar con el restaurante tapería “Antique”, en la calle peatonal que sale directamente al Ayuntamiento y parador.

El aspecto exterior del restaurante es de piedra, de construcción que no desentona con los edificios colindantes, que respeta el tipo de construcción existente, integrado en el conjunto.

Nos sentamos en el pequeño comedor que contará con unas ocho o diez mesas, al lado de un ventanal, viendo como llovía a cántaros. Creo que fuimos de los primeros en llegar, y nos atendió la encargada del local  de forma amable y sonriente.

Al poco tiempo, nos sirvieron un coctel de bienvenida, consistente en una copa de vodka con sabor dulce a tomate, deliciosa para degustarla a sorbos, a media que probamos la degustación. Aunque también pudimos tomar bebidas  sin limitación.

Como el servicio era eficaz y rápido, nos trajeron el primer plato consistente en una ensalada templada de bogavante con su picadita y jugo, donde saboreamos el regusto del marisco en el paladar.

Después, vino un parmentier de boletus confitados y huevo poché con trufa y foie. Una mezcla de sabores, del huevo con el resto de alimentos.

salmon papillote

A continuación, nos sirvieron un plato de salmón con papillote y verduritas y ajo blanco. Magnifico plato, para degustar un lomo de salmón de sabor extraordinario,  que se deshacía en la boca con regusto a mar.

Seguimos con un solomillo de ternera con patata, que lo tomamos bien hecho, pero de fácil consumo por estar bien cocinado.

solomillo a la brasa

Por último, terminamos con un postre llamado pasión de chocolate con rosas y frambuesa. Delicioso al paladar al mezclar dos helados, uno caliente y otro frío, con la frambuesa.

pasion de chocolate

En resumen, una velada inolvidable, amenizada con música ambiental relajante, y bien atendidos por un servicio rápido y eficiente. Con un coste de 36 € por persona para este menú, y 16 € para el normal que ese día no servían por ser San Valentin. Podría parecer caro, pero mereció la pena por la relación calidad-precio que ofrece este restaurante excelente. Seguro que volvemos cualquier otro día.

Mi ocupación actual es la abogacía, y me divierto leyendo, viajando y disfrutando de la gastronomía.

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