El “set-jetting” ya no es una tendencia pasajera: es una obsesión de cientos de personas gracias a las redes sociales y a esas grandes producciones (y sí yo soy uno de ellos…). Cada vez más viajeros no eligen destino por el clima o la gastronomía, sino por haber visto ese lugar en su serie favorita. Y España, sin hacer demasiado ruido, se ha convertido en uno de los grandes platós del mundo.
El problema es que muchos de estos escenarios no tienen aeropuerto internacional. Lo habitual es aterrizar en una gran ciudad y desde ahí empezar la ruta. Si vienes de Latinoamérica, lo más probable es que tu puerta de entrada sea la capital. Por ejemplo, si vives en Venezuela y tienes money, seguro que te planteas hacer los vuelos Caracas Madrid para lanzarte a recorrer estos paisajes de serie.
Porque sí: en España hay más ficción de la que parece… solo que está escondida a plena vista.
Índice
Cáceres y Trujillo – El corazón medieval de ‘House of the Dragon’
Si al ver House of the Dragon te dio la sensación de estar paseando por una ciudad real… es porque probablemente lo estabas.
El casco histórico de Cáceres, con sus calles empedradas, murallas y palacios, ha sido uno de los grandes escenarios de la serie. No es casualidad: su arquitectura medieval casi intacta la convierte en el sustituto perfecto de Desembarco del Rey.
Muy cerca, Trujillo suma plazas monumentales y castillos que parecen diseñados para conspiraciones palaciegas.
👉 Tip friki: recorre Cáceres al atardecer. Con menos gente y la iluminación cálida, la inmersión es total.
Sevilla – Reinos exóticos en ‘Juego de Tronos’

Aunque aquí hablamos de la precuela, no se puede ignorar el fenómeno original. Sevilla, y en concreto el Real Alcázar, se convirtió en el reino de Dorne.
Sus jardines, patios y arquitectura mudéjar aportan ese aire exótico que en pantalla parece otro continente, pero que en realidad está en pleno sur de España.
👉 Tip friki: busca los rincones menos transitados del Alcázar. Son los que más “escena épica” transmiten.
Girona – Calles que parecen otro mundo
Girona es uno de esos lugares donde cada esquina parece un decorado. No es casualidad que haya sido utilizada tanto en Juego de Tronos como en producciones posteriores.
Calles estrechas, escaleras imposibles y fachadas de piedra crean una atmósfera que funciona igual de bien para fantasía medieval que para drama histórico.
👉 Tip friki: sube a la catedral. No solo por las vistas, sino por esa sensación de déjà vu constante.
San Juan de Gaztelugatxe – El Dragonstone real

Aunque aquí hablamos más de la serie original, es imposible ignorar este lugar.
San Juan de Gaztelugatxe, en la costa vasca, es uno de los escenarios más icónicos del universo de Juego de Tronos. Sus más de 200 escalones y su ubicación sobre el mar lo convierten en un lugar tan espectacular como agotador.
👉 Tip friki: intenta ir temprano. Subir sin multitudes mejora muchísimo la experiencia.
Almería – Desiertos que parecen otros planetas
No todo es fantasía medieval. El desierto de Tabernas, en Almería, ha sido escenario de cientos de producciones, desde westerns hasta series modernas.
Su aspecto árido y casi extraterrestre lo convierte en un comodín perfecto para representar cualquier rincón remoto del mundo… o de otro planeta.
👉 Tip friki: visita algún poblado del oeste. Es kitsch, sí, pero también muy divertido.
Ronda – Drama y misterio con vistas
Ronda es uno de esos lugares que parece creado para la ficción. Su famoso Puente Nuevo sobre el Tajo y su casco histórico han servido como escenario para producciones recientes, demostrando que sigue siendo un imán para el audiovisual (LOS40)
👉 Tip friki: el mejor momento es el atardecer. Luz dorada + paisaje dramático = escena perfecta.
Lo curioso del set-jetting es que no solo visitas lugares: te metes dentro de historias. España tiene esa ventaja única de ofrecer escenarios extremadamente diversos en pocas horas de distancia.
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Puedes empezar en Madrid, saltar a Cáceres, bajar a Sevilla, cruzar a Girona… y sentir que has viajado por varios mundos distintos sin salir del país. Y eso, admitámoslo, tiene algo de magia.



