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casas antiguas en brujas

Viaje Express a Bélgica – ¿Qué hacer en 2 días?

Viaje Express a Bélgica – ¿Qué hacer en 2 días?
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Miguel y yo fuimos un par de días a Bruselas en avión desde Málaga. En Bruselas nos alojamos en el hotel Astrid Center, al lado de la iglesia de Sainte Catherine, que cuenta con habitaciones modernas, amplias, confortables y con wifi gratuito. Solo lo utilizamos para dormir, ya que en tan poco tiempo de estancia estábamos todo el día en la calle.

De la capital de Bélgica nos gustó el centro de la ciudad, la Grand Place, donde está el Ayuntamiento y otros edificios históricos, que es patrimonio de la Humanidad, y que datan de la edad media, perfectamente conservados.

También nos gustó el edificio de la Bolsa de estilo neoclásico, la catedral que por fuera es igual a la de París. La iglesia de Saint Catherine, rodeada de jardines, bares y restaurantes, muchos con terrazas al aire libre.

Especialmente debo mencionar un restaurante llamado Amadeus que está en una calle cerca de esa iglesia, en cuyo interior alberga una librería de más de 4.000 volúmenes, donde probamos unas costillas en salsa barbacoa muy buenas y deliciosas. Y también “Le petit boxeur” donde tomamos el plato típico de Bélgica, unos mejillones en salsa de diversos tipos de queso. Pero, debo decir que no son para tanto, los que se hacen en España, con ensalada de verduras y vinagre saben mucho mejor.

Eso sí, probamos todo tipo de cervezas, incluso me traje unas cuantas, destacando las que hacen los monjes por su sabor especial. Nos sorprendió la cantidad de chocolaterías y tiendas de gofres y sitios para comer, que hay muy cerca del hotel.

bruselas

Al día siguiente tomamos un tren y nos fuimos a conocer Brujas (Bruges) que está a una hora de distancia de Bruselas en dirección oeste.

Me impresionó esta ciudad totalmente medieval que visitamos callejeando, y pudimos contemplar su belleza, sus casas del año 1.500 o 1.600 terminadas en pico, sus torres, sus iglesias, su plaza del Ayuntamiento, los restaurantes y sus canales, donde los turistas se pasean en pequeñas barcazas. Toda una experiencia de sumergirte en un ambiente quinientos años atrás, sin tráfico de vehículos, solo había coches de caballos.

Allí comimos en un pequeño restaurante ubicado en una callejuela cerca del canal y de un monasterio muy antiguo, que está junto a un pequeño parque lleno de ocas y patos. Nos instalamos en una mesa detrás de la cristalera mientras veíamos pasar por la calle a los turistas y los coches de caballos. La especialidad era pollo al horno, que comimos con patatas fritas (buenisimas) y una sopa caliente de algo parecido al tomate. También cayeron un par de cervezas.

restaurante en brujas

Nos impresionó mucho esta ciudad por el tipo de construcción medieval y la ausencia de vehículos. Por la forma de construcción de sus casas, por la gente y por su ambiente relajado. Fue como retroceder en el tiempo, lo mismo que pasó cuando visitamos Venecia.

brujas iglesias

Al siguiente día tomamos el metro hasta la estación central, donde cogimos un tren que nos llevó directo al aeropuerto de Bruselas, donde llegamos con tiempo suficiente para pasar el control, comprar regalos (cervezas y bombones) y comer en un Burger.

Al final, como siempre, mereció la pena el viaje, cualquiera que sea el lugar donde vayas, porque siempre se puede sacar algo positivo y se aprende algo nuevo.

Mi ocupación actual es la abogacía, y me divierto leyendo, viajando y disfrutando de la gastronomía.

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